La entrada de hoy es breve, pues solo quiero que sepaís que sigo bien, haciendo una vida bastante "normal", excepto que ando menos que antes.
Mañana iré a Centro Médico con dos objetivos:
1. - Heparinizar el port-a-cath o reservorio.
2. - Recoger una caja de Xeloda.
1. Aclaro el primero para quienes no saben en qué consiste:
El reservorio es un pequeño dispositivo subcutáneo que tengo implantado en el costado derecho, al igual que muchos pacientes."Sistema implantable para acceso venoso." En el caso de recibir químio endovenosa u otro fármaco agresivo va directamente, a través de un catéter a una vena. Se evita así pinchar en la mano o el brazo, con el deterioro que supone.
También permite sacar sangre sin necesidad de pinchar el brazo.
"¿Y no duele?" se preguntará alguien.
Mi respuesta es que no. Solo notas un pinchacito.Si a una persona le duele, puede pedir que le apliquen un anestésico local.
Pues bien, este dispositivo hay que mantenerlo limpio y por eso se hepariniza: para evitar la formación de trombos.
Hace doce años también me lo pusieron y, cuando terminé el tratamiento, me lo dejaron unos meses - como es habitual en algunos casos-,... por si acaso.
Me parece que no debí de enterarme de que había que heparinizar.
Una mañana me llevé un sobresalto al despertarme, pues el brazo estaba muy hinchado. Fui a Urgencias y vieron la causa: un trombo en el catéter estaba obstruyendo el paso de la sangre.
Rápidamente entré en quirófano y lo retiraron.
¡Lección aprendida! Ahora sí que no se me olvida heparinizar cada mes o mes y medio.
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