lunes, 17 de febrero de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
¡MISIÓN CUMPLIDA!
Esta tarde terminó el Retiro del que os hablaba en anteriores entradas.
Todo fue encajando y resultó muy bien. Pienso que las veintiséis asistentes nos fuimos contentas. Por mi parte, lo estoy y mucho, dando gracias a Dios.
Procedencias y edades variadas:
Jóvenes, que llegaron al Llendón desde Valladolid.
Mediana y estilosa edad, como Paloma, que contempla el Cantábrico.
Rosa parece que está "enfurruñada", pero es que le molestaba el fuerte sol.
Esta tarde terminó el Retiro del que os hablaba en anteriores entradas.
Todo fue encajando y resultó muy bien. Pienso que las veintiséis asistentes nos fuimos contentas. Por mi parte, lo estoy y mucho, dando gracias a Dios.
Procedencias y edades variadas:
Jóvenes, que llegaron al Llendón desde Valladolid.
Mediana y estilosa edad, como Paloma, que contempla el Cantábrico.![]() |
| Otras mayores en edad y jóvenes de espíritu. |
Rosa parece que está "enfurruñada", pero es que le molestaba el fuerte sol.
miércoles, 12 de febrero de 2014
¡BORRASCA EN REMISIÓN!
La tormenta parece que ha pasado y me ha dejado experiencia para el futuro.
Mañana voy a atender (coordinar, organizar...) un Curso de Retiro con unas 26 asistentes.
Estoy un poco nerviosa desde hace unos días, pues todo parece fácil... hasta que toca hacerlo.
¡Ya os contaré...!
La tormenta parece que ha pasado y me ha dejado experiencia para el futuro.
Mañana voy a atender (coordinar, organizar...) un Curso de Retiro con unas 26 asistentes.
Estoy un poco nerviosa desde hace unos días, pues todo parece fácil... hasta que toca hacerlo.
¡Ya os contaré...!
lunes, 10 de febrero de 2014
BORRASCA.
La borrasca que está atravesando España, parece que ha entrado en mi interior, provocando daños difíciles de cuantificar.
¿A qué me refiero?
A que me encuentro nerviosilla, desbordada por tareas que antes desempeñaba más o menos correctamente, me impaciento con más frecuencia de lo habitual...
Por un lado, lo veo positivo, pues así compruebo mi bienestar inerior habitual y me hace más humilde el comprobar que a mí también me asaltan los temores y angustias de la vida.
Bueno... concretamente de algunas etapas de la vida.
En parte, culpo a la químio de algunos de estos desarreglos:
falta de concentración, por ejemplo.
Ya me ocurrió en el tumor primario y su tratamiento: durante los primeros meses no podía leer libros. Sí prensa, algún libro de espiritualidad unos minutos, el Evangelio... Poco más. Esto duró - me parece recordar- casi dos años.
He leído y escuchado que a más pacientes les ocurre.
Entre el 2003 y 2013 me recuperé:
lei una media de dos, tres e, incluso, alguna vez, cuatro novelas por mes. También algo de poesía, ensayo sencillito...
Además, en esa década mantuve una actividad profesional intensa, haciéndola compatible - como la mayoría de las personas- con familia y demás.
Me estimuló a leer el hecho de que coordiné una actividad de Libro- fórum durante cinco de esos años. Para poder seleccionar y proponer una obra, yo leía varias antes, que luego comentábamos en grupo.
Volviendo a la quimioterapia, como muchos sabéis, se trata - básicamente- de una combinación de fármacos. Los médicos hablan de "líneas de tratamiento."
Existen muchos fármacos y muchísimas combinaciones posibles:
unas muy agresivas, se suelen emplear durante cortos períodos de tiempo y persiguen la curación o remisión; otras provocan menos efectos secundarios, son más suaves y se pueden prolongar más tiempo.
Este segundo caso - simplificando una barbaridad- es el mío. Por eso llevo un año con dos líneas de tratamiento. Un año con químio.
Este tipo no es curativa, sino paliativa. Este adjetivo provoca "repelús", al menos a mí, porque lo asociaba a "terminal".
Me han explicado que en enfermedades como la que padezco, paliativo se refiere a ofrecer resistencia e intentar que no avance, pero no quiere decir que esté "en las últimas."
Intentando tomármelo con sentido del humor, a veces pienso:
"No sé si estoy en las penúltimas o las antepenúltimas."
O, en términos deportivos:
"¿Estoy en octavos, en cuartos de final o aún cuentan conmigo para la LIGA DE CAMPEONES?"
El Míster tiene la última palabra.
La borrasca que está atravesando España, parece que ha entrado en mi interior, provocando daños difíciles de cuantificar.
¿A qué me refiero?
A que me encuentro nerviosilla, desbordada por tareas que antes desempeñaba más o menos correctamente, me impaciento con más frecuencia de lo habitual...
Por un lado, lo veo positivo, pues así compruebo mi bienestar inerior habitual y me hace más humilde el comprobar que a mí también me asaltan los temores y angustias de la vida.
Bueno... concretamente de algunas etapas de la vida.
En parte, culpo a la químio de algunos de estos desarreglos:
falta de concentración, por ejemplo.
Ya me ocurrió en el tumor primario y su tratamiento: durante los primeros meses no podía leer libros. Sí prensa, algún libro de espiritualidad unos minutos, el Evangelio... Poco más. Esto duró - me parece recordar- casi dos años.
He leído y escuchado que a más pacientes les ocurre.
Entre el 2003 y 2013 me recuperé:
lei una media de dos, tres e, incluso, alguna vez, cuatro novelas por mes. También algo de poesía, ensayo sencillito...
Además, en esa década mantuve una actividad profesional intensa, haciéndola compatible - como la mayoría de las personas- con familia y demás.
Me estimuló a leer el hecho de que coordiné una actividad de Libro- fórum durante cinco de esos años. Para poder seleccionar y proponer una obra, yo leía varias antes, que luego comentábamos en grupo.
Volviendo a la quimioterapia, como muchos sabéis, se trata - básicamente- de una combinación de fármacos. Los médicos hablan de "líneas de tratamiento."
Existen muchos fármacos y muchísimas combinaciones posibles:
unas muy agresivas, se suelen emplear durante cortos períodos de tiempo y persiguen la curación o remisión; otras provocan menos efectos secundarios, son más suaves y se pueden prolongar más tiempo.
Este segundo caso - simplificando una barbaridad- es el mío. Por eso llevo un año con dos líneas de tratamiento. Un año con químio.
Este tipo no es curativa, sino paliativa. Este adjetivo provoca "repelús", al menos a mí, porque lo asociaba a "terminal".
Me han explicado que en enfermedades como la que padezco, paliativo se refiere a ofrecer resistencia e intentar que no avance, pero no quiere decir que esté "en las últimas."
Intentando tomármelo con sentido del humor, a veces pienso:
"No sé si estoy en las penúltimas o las antepenúltimas."
O, en términos deportivos:
"¿Estoy en octavos, en cuartos de final o aún cuentan conmigo para la LIGA DE CAMPEONES?"
El Míster tiene la última palabra.
jueves, 6 de febrero de 2014
IMPRESIONES, COMENTARIOS...
Viaje:
Como sabéis, el temporal de la madrugada del domingo, en la costa cantábrica, había sido muy fuerte y ocasionado numerosos daños. El pronóstico para los días siguientes anunciaba rachas de viento de 140 km.
Había que tener un motivo importante para circular por la Autovía del Cantábrico el martes y el miércoles.
Carmen y yo nos informamos, lo valoramos y rezamos una oración, ya en el coche:
Por la intercesión de Santa María, que tengamos un buen viaje: que el Señor esté en nuestro camino, y su Ángeles nos acompañen.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Comprobamos que, efectivamente, había viento, pero controlable, yendo a una velocidad adecuada y con extrema precaución, cualidades de la excelente conductora. (Carmen)
Llamamos por teléfono a nuestras respectivas madres, que, alarmadas por las imágenes en TV, estaban preocupadas.
En el viaje de vuelta, Pamplona- Oviedo, tuvimos la suerte de que el viento fuera algo más flojo y el sol luciera.
Incluso, y sin programar, tuvimos que parar en Laredo y fue una suerte poder dar un paseito por la playa, contemplar el mar...
¡Qué bonito!
Viaje:
Como sabéis, el temporal de la madrugada del domingo, en la costa cantábrica, había sido muy fuerte y ocasionado numerosos daños. El pronóstico para los días siguientes anunciaba rachas de viento de 140 km.
Había que tener un motivo importante para circular por la Autovía del Cantábrico el martes y el miércoles.
Carmen y yo nos informamos, lo valoramos y rezamos una oración, ya en el coche:
Por la intercesión de Santa María, que tengamos un buen viaje: que el Señor esté en nuestro camino, y su Ángeles nos acompañen.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
La rezamos habitualmente; no solo en casos de necesidad.
Comprobamos que, efectivamente, había viento, pero controlable, yendo a una velocidad adecuada y con extrema precaución, cualidades de la excelente conductora. (Carmen)
Llamamos por teléfono a nuestras respectivas madres, que, alarmadas por las imágenes en TV, estaban preocupadas.
En el viaje de vuelta, Pamplona- Oviedo, tuvimos la suerte de que el viento fuera algo más flojo y el sol luciera.
Incluso, y sin programar, tuvimos que parar en Laredo y fue una suerte poder dar un paseito por la playa, contemplar el mar...
¡Qué bonito!
miércoles, 5 de febrero de 2014
lunes, 3 de febrero de 2014
REVISIÓN DÍA 5.
El miércoles, TAC de tórax y abdómen + consulta.
Los resultados de los análisis reflejan leucocitos y plaquetas bajas (puede haber influído, además de la quimio, el antibiótico.)
El marcador tumoral sigue muy alto. Ya... ni me sobresalto.
Intentaré informaros en cuanto pueda. Posiblemente miércoles noche o jueves por la mañana.
¡Hasta entonces!
El miércoles, TAC de tórax y abdómen + consulta.
Los resultados de los análisis reflejan leucocitos y plaquetas bajas (puede haber influído, además de la quimio, el antibiótico.)
El marcador tumoral sigue muy alto. Ya... ni me sobresalto.
Intentaré informaros en cuanto pueda. Posiblemente miércoles noche o jueves por la mañana.
¡Hasta entonces!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







